Creer o no Creer

 

Diálogo entre un creyente y un escéptico

Por Carlos Perrone

¿De modo que no crees?

♞ Así es: no creo.

♝¡Vaya! ¿cómo haces? ¡En algo necesitas creer!

♞¡En nada!

♝No entiendo.

♞El hombre tiene sentidos y razón. ¿Sí o no? Puede ver y entender ¿para qué necesita creer? ¿creer en qué?

♝Sí, el hombre puede ver y entender. Eso es cierto. Puede ver la tierra, la semilla, las plantas, puede sembrar y comer de lo que ha sembrado. Hasta ahí estamos de acuerdo. Continúa por favor.

♞ ¿Qué más quieres que te diga? ¡Barriga llena, corazón contento! Si tienes lo que necesitas para vivir lo tienes todo.

♝ Bueno, en un sentido sí. La razón nos ayuda a entender y usar todo lo que nos rodea y percibimos por nuestros sentidos. Pero la razón sólo analiza lo que recibe. No puede hacer nada con lo que está más allá del alcance de nuestros sentidos.

♞ ¿¡Y para qué rábanos quiero saber de lo que mis sentidos y mi razón no pueden alcanzar!?

♝ Se ha dicho con razón que las cosas de mayor valor en la vida no están a la vista. ¿Nunca te has preguntado qué sentido tiene la vida y para qué estás en este mundo?

♞ ¡Nunca! Ni me interesa. No soy de los filósofos que se ponen a pensar en esas cosas y se olvidan que tienen un pastel en el horno. Yo voy a lo práctico. A mí rara vez se me quema el pastel. Toda esa filosofía a mí no me da de comer.

♝ Está muy bien que no te distraigas pensando vanidades y que seas de espíritu práctico. Pero, al mismo tiempo no puedo menos que ver que te encierras a ti mismo en un cuarto muy pequeño y que desestimas cosas que son muy valiosas en la vida práctica y que no se ven a simple vista ¿Te pusiste a pensar alguna vez cuál es el propósito de tu vida en esta tierra?

♞ ¡Ni falta que me hace! La vida es un misterio que nadie entiende: Algo absurdo y sin sentido. De pronto me vi en este mundo y entendí que necesitaba comer para vivir. No sé quién me trajo aquí, ni para qué estoy aquí, ni qué será de mí después que haya muerto. Nadie me consultó para saber si yo quería estar aquí. El hecho es que estoy aquí. Eso es lo que puedo ver y palpar. Por lo demás, pienso que vine de la nada y a la nada voy. Además, puedo ver con mis ojos y entender con mi razón que la vida es difícil y que uno se ve forzado a trabajar duro para poder comer y seguir viviendo y que por mucho que uno se afane al fin va a morir y allí se acabó todo. Los gustos hay que dárselos en vida.

♝ El propósito de tu vida no está escrito en algún lugar donde tú lo puedas leer. No es algo que entra por los sentidos. Pero vivir con propósito es muy diferente a vagar por la vida como un barco sin timón ¿Te sientes feliz pensando así?

♞ ¿Y de qué otra manera podría pensar?

♝ En la tierra hay más de 7.500 millones de habitantes, y cada uno tiene su propia manera de pensar. No hay dos que piensen igual. De hecho, podrías pensar de 7.500 millones de formas diferentes y aún más. Pero tú tienes tu propia manera de pensar, y mi pregunta es: ¿te hace feliz tu particular manera de pensar?

♞ En realidad, yo no sé qué es eso de ser feliz. Algunos dicen que son felices y ponen una carita beata y sonriente. Al parecer lo que quieren decir es que están contentos. A mí se me hace que esa felicidad es más un producto de la imaginación que un reflejo de la realidad. Yo también estoy contento cuando todo me sale bien. Y si todo me va mal me pongo triste y a veces rabioso. Lo mismo les sucede a los que dicen ser felices.

♝ ¿No podría ocurrir que esos que dicen ser felices estén viendo cosas reales que tú no puedes ver? El hecho de que no puedas ver algo, no necesariamente significa que no existe. Si la vida es así como dices, ¿para qué vives entonces?

♞ No sé.

♝ Se me hace difícil entender cómo puedes vivir sin un propósito, sin una meta que alcanzar, sin algo por lo que luchar. . .

♞ Claro que tengo un propósito: pasarlo bien y darme los gustos. ¿Qué más? ¡Comamos y bebamos que mañana moriremos!

♝ Es decir; corres hacia donde apunta tu nariz ¿Y qué harías el día que lo estés pasando mal y no te puedas dar tus gustos?

♞ Me aguantaría hasta que pase.

♝ ¿Y qué si no pasa, sino que se pone cada vez peor? En este mundo ocurren toda clase de calamidades. ¿Quién puede asegurarte que alguna de ellas no te tocará a ti algún día?

♞ En esas cosas no hay que pensar. No hay que volverse loco temiendo calamidades que nunca ocurrirán. No hay que sufrir por adelantado.

♝ El rey Luis XIV de Francia vivió sólo para lujos y placeres, y para lograrlo oprimió y desangró al pueblo. Eso puedes leerlo en la historia.

Cuando se le llamaba la atención a las consecuencias que podrían resultar de su conducta  egoísta respondía: “Procurad que todo siga así mientras yo viva; después de mi muerte, suceda lo que quiera” y añadía “Después de mí, el diluvio”.

♞ ¡Pero yo no soy el rey de Francia ni mucho menos! Sí, ya sé que en tiempos de su nieto el rey Luis XVI se produjo la Revolución Francesa y al pobre le cortaron la cabeza en la guillotina. Pero ¿Qué tengo que ver yo con todo eso?

♝ No tienes nada que ver con el hecho en sí. Pero puedes ver las consecuencias seguras de vivir sólo para pasarla bien y darse todos los gustos a costa de los demás.

♞ Entiendo. Pero. . . ¿en mi caso? ¡Vamos hombre! Yo no soy más que un hombre común y corriente, no le hago mal a nadie y vivo una vida normal como cualquier hijo de vecino. Sí, no voy a negar que hago algunas cositas que no están bien (y no sólo una o dos). Pero ¿a quién hago daño con eso? Si me emborracho el domingo y luego paso todo el lunes reponiéndome de la borrachera, el daño es para mí, y para nadie más.

♝ Tu borrachera daña más gente de lo que te imaginas, además de dañarte a ti.

Como todo parece andar bien para ti ahora, no ves la necesidad de pensar un poco más allá. Pero déjame decirte que la vida no es como quieres imaginártela. La vida no es un devenir uniforme y previsible sino que es accidentada e imprevisible. Todo tiene principio y fin. Tarde o temprano te verás en situaciones que te harán aborrecer la vida.

♞ Mira, yo también puedo imaginar calamidades futuras y amargarme con eso. Si la calamidad viene, entonces veremos qué podemos hacer. No abramos el paraguas antes que llueva.

♝ Entonces será demasiado tarde. Ese refrán no viene al caso. Si no aprendes ahora a nadar, no podrás hacerlo cuando hayas caído al agua. Si no construyes tu cabaña en el verano, no podrás construirla en el invierno.

Mira las ardillas, durante el verano recogen alimento y lo esconden. Esa es su preparación para el invierno.

♞ Yo no soy una ardilla. Pero en lo que a mí respecta no se puede decir que no sea previsor. Tengo ahorros, estoy aportando para la jubilación y trato de no tirar el dinero en tonterías. Esa es mi preparación.

♝ Tu previsión está bien. El dinero es importante, pero no es todo. Venida la calamidad, esa previsión no te servirá de mucho. Muchos que piensan como tú, al venir la desgracia se desesperan a tal punto que acaban quitándose la vida.

♞ Si todo se acabó ¿para qué seguir viviendo? Hasta ahora todo me ha ido aceptablemente bien y he llegado hasta aquí. Pero si de pronto me veo ante una situación extrema me pego un tiro y dejo de sufrir. ¿Qué más? ¿A quién tengo que dar cuentas?

♝ Ya ves en qué vas a ir a dar. Tú mismo lo dices. Y todo por ignorar voluntariamente que más allá de los alcances de tu razón puede haber algo que traiga verdadera y perdurable paz a tu vida.

♞ Sí, eso dicen todas las religiones. Te hablan de una vida después de la muerte, de un paraíso y qué sé yo cuánto más. Todo eso es pura mentira. Son leyendas creadas por la oligarquía gobernante para atemorizar y tener sujeta a la gente.

♝ Desde tu punto de vista es cierto. Terriblemente cierto. Desde la remota antigüedad los reyes han dominado al pueblo mediante creencias supersticiosas. Por eso la fe ha caído en tan grande descrédito. Estas creencias apelan a nuestros temores, los agrandan y los explotan. Nos empujan a buscar alivio en la religión, en sus ritos y sus ministros y así quedamos sujetos a ellos.

Tú puedes rechazar todas las religiones, todas las supersticiones y todas la mitologías pero no puedes liberarte de tu temores hereditarios y cultivados, que se acrecientan en la medida en que te dejas llevar por ellos.

♞ Yo no tengo ningún temor, hasta donde puedo ver. No sé a qué te refieres.

♝ Por cierto que sabes a qué me refiero. Te engañas al pensar que no tienes temores. Sólo que tratas de taparlos con tu razonamiento nihilista. El simple hecho de existir en medio de un universo infinito y misterioso, el verte expuesto a los cambios de los elementos y sujeto a la incertidumbre de la vida acrecienta tus temores y te mueve naturalmente a buscar seguridad en algo que está más allá de tus alcances. Y así terminas creando tu propia religión.

♞ Y tú haces mal en despertar mis temores. Lo que quieres es que yo me sienta débil, culpable, perdido y desprotegido y corra a refugiarme en tu religión.

♝ No es necesario que yo te lleve a mi religión. Tú mismo buscarás tu propia religión.

♞ ¡Jamás me haré esclavo de una mentira!

♝ Nada sería mentira si no existiera la verdad. Nada es falso en sí mismo.

♞ ¡Ahá!

♝ Si decimos que las religiones son falsas, estaríamos admitiendo tácitamente que existe una verdadera ¿No lo crees así?

♞ Yo no quiero saber nada con ninguna religión. La única religión verdadera es mi razón: lo que puedo ver, palpar y entender. Más allá todo es cuento. Si necesito de una religión, yo mismo me la invento.

♝ En parte estoy de acuerdo contigo. Pero noto que se te está escapando un punto. Y no estoy tratando de llevarte a ninguna religión. Dejemos las religiones aparte y usemos la razón.

♞ ¡Adelante!

♝ Dime ¿es correcto y racional que ignores sistemáticamente todo lo que cae más allá de los límites de tu razón humana? ¿Cómo puedes saber si algo existe o no más allá del límite?

♞ No tengo más remedio que ignorar lo que no puedo ver ni percibir en manera alguna. No se trata de una ignorancia voluntaria o afectada. Pueden existir o no muchas cosas más allá de mi alcance. Y de hecho es infinitamente mucho más lo que ignoro que lo que sé. Pero si no puedo ver lo que está más allá, ¿de qué me sirve pensar en ello?

♝ No te sirve de nada. Ahora bien: ¿Podrías con tu razón negar la posibilidad de que alguien venga del otro lado y te cuente acerca de lo que tú no puedes ver?

♞ Todas las religiones pretenden que proceden de una revelación divina, que alguien del más allá se comunicó con ciertos “iluminados” y les dio a conocer cosas que el ojo no puede ver. Ya ves, estamos dando vueltas y volviendo siempre a lo mismo.

♝ No has dado respuesta a mi pregunta: ¿Puedes, usando de tu razón, negar o afirmar la posibilidad de que exista una revelación divina?

♞ Por lógica no puedo. Si se trata de algo que cae fuera del alcance de mi razón no puedo afirmar ni negar nada. Sólo que esa idea de la “revelación Divina” está en la base de todas las religiones. Todas pretenden proceder de una revelación. Pero esas revelaciones se contradicen tanto unas con otras que se me hace difícil siquiera pensar en ello. La sola idea me fastidia y me irrita.

♝ La moneda falsa no le quita autenticidad a la verdadera.

♞ Es cierto. Pero yo no he visto todavía esa moneda verdadera.

♝ Puedes verla, porque está al alcance de todo ser humano. Sólo que debes admitir la posibilidad de su existencia. Si persistes en negarla sin más ni más, nunca la verás. Está más allá del alcance de la razón humana. No se puede ver ni palpar ni medir ni pesar. Sólo puede conocérsela por fe.

♞ Y volvemos a lo mismo: ¿cómo puedo comprobar la veracidad de algo que no puedo ver ni tocar? ¿No te das cuenta que estas cosas están en el aire y carecen de realidad concreta?

♝ Tú tienes más fe de la que te imaginas. Si no creyeras en nada que caiga más allá de los alcances de tu razón, no tomarías un avión; no conducirías tu automóvil; no comerías en ningún restaurante; dudarías de todo y quedarías encerrado en la cárcel de tus temores. Necesitas ejercer una medida de fe en muchas cosas que no puedes entender, pero que usas con frecuencia porque son esenciales para la vida.

♞ Así es. Necesito confiar en otros para poder vivir.

♝ Dime ¿oyes el ruido de un automóvil que pasa en estos momentos frente a esta casa?

♞ Sí.

♝ Perfecto. Dime ahora ¿cómo se llama la persona que lo conduce?

♞ ¡Qué se yo! ¿Cómo podría saberlo?

♝ No puedes saberlo ahora, pero si viniera alguien de la calle que ha visto el automóvil con sus ojos y te dice: “Acabo de ver a Juan que pasó con su automóvil”: creerías que el conductor era Juan?

♞ Sí, dependiendo de la confianza que tengo en el que me lo dijo.

♝ Ya ves, por fe en tu amigo, puedes saber de algo que no has podido ver ni comprobar. Esa es la ventaja de la fe.

Tus oídos percibieron el ruido del automóvil. Pero para saber quién lo manejaba tuviste que hacer uso de la fe en una fuente confiable.

De la misma manera sabes de muchísimas cosas que nunca has visto, porque tienes fe en la fuente informativa de donde tomaste el dato.

♞ Sí, así es.

♝ Tú dices que no crees en algo que está más allá de tu razón, pero en la práctica crees en muchas cosas que no puedes entender y que usas de continuo.

♞ Está bien. Todo eso suena muy lindo. Pero nos manda de cabeza a la religión y yo no quiero saber nada con las religiones.

♝ ¡Olvídate de las religiones! Busca la verdad y déjate guiar por ella.

Pero volvamos al tema: ¿Puedes con tu razón negar la posibilidad de que aquel gran poder que creó todo lo que existe se comunique contigo?

♞ No puedo negarlo. Pero en el mundo hay muchos libros que pretenden ser revelación divina y se contradicen entre sí. ¿Cómo puedo saber cuál es la revelación verdadera?

♝ ¡Muy buena pregunta! El creer en uno u otro es un asunto puramente personal. Tiene que ver con la fe, no con una demostración filosófica o científica. Tú crees o no crees. Yo creo en la Biblia por decisión personal. Pero no puedo obligarte a hacer lo mismo.

♞ Ya, me suena bien.

Imagínate que tengo algunos textos sagrados delante de mí sobre la mesa; ¿cómo puedo decidir cuál es la revelación de Dios para mí?

♝ La respuesta es sencilla y compleja a la vez. En cuanto a mí, tan pronto como comencé a leer la Biblia quedé ligado a ella. Luego, con la práctica de sus enseñanzas y las experiencias de la vida esa fe inicial se fue confirmando más y más.

♞ ¿No podrías estar creyendo un engaño?

♝ La verdad lleva consigo su propia evidencia. La verdad está a la cabeza de todo. No hay nada por encima de la verdad que me permita juzgarla. Si lo hubiera, ya no sería la verdad.

Cuando comencé a leer la Biblia de inmediato percibí en sus páginas la solidez, la lógica y la armonía intrínseca de la verdad. Y vi que esa verdad tenía el amor como fundamento.

Cuando Jesús predicaba la verdad, no trataba de justificarla sino que simplemente la hacía sencilla y clara para que todos la entendieran.

♞ ¿Y no podrían decir lo mismo los que creen en otros libros sagrados?

♝ Por cierto que sí. No juzgo a los que no creen como yo. Pero no puede haber dos ideas contrarias que sean verdad al mismo tiempo. Todo error lleva siempre a un callejón sin salida.

♞ Entiendo, tu razonamiento es claro. Pero me pregunto: ¿Existe una única verdad absoluta o puede haber muchas verdades relativas? De pronto, lo que es verdad para ti no es verdad para mí. Tú tienes tu verdad y yo tengo mi verdad.

♝ No sé de dónde ha salido esta idea relativista. Pretende que no hay absolutos. Que las cosas podrían ser de cualquier manera y ser todas verdaderas. Esta idea ha llevado al relativismo moral: nada es bueno o malo en sí mismo. Cada uno se forma su propia idea de lo bueno y lo malo conforme a sus condiciones de vida, sus experiencias y su particular manera de ver las cosas. Sin profundizar demasiado esta idea, puedes ver claramente que si cada uno hace las cosas a su manera y como bien le parece, la sociedad se convierte en un caos. Eso es, exactamente, lo que estamos viendo en estos días.

♞ Es necesario que nos pongamos de acuerdo en asuntos fundamentales que hacen a nuestro diario vivir en sociedad. Pero, más allá de eso, cada cual puede tener su propia idea acerca de lo que es bueno y lo que no lo es.

♝ Eso está bien en relación con gustos y preferencias personales que no tienen nada que ver con lo que es bueno o malo en la conducta humana. Pero en lo que se refiere a la moral, el punto es diferente. Nadie vive solo en este mundo. Mis actos buenos o malos siempre influyen sobre los demás para bien o para mal.

♞ Es verdad.

♝ Trata por un momento de pensar en cuán inmenso misterio tienes en tu propio cuerpo y a tu servicio. Tú no hiciste tu mano. Alguien la hizo para ti. Y ese mismo poder te dio un cerebro de cuyo funcionamiento no tienes idea, pero eso no te impide pensar. Cada día ves el sol, bebes el agua, comes tu alimento, y no se te ocurre pensar que nada de eso hiciste tú, sino que te fue dado. Podrías quedarte sin aliento contemplando las infinitas maravillas que te rodean y en medio de las cuales te mueves.

A poco de andar verás que la naturaleza entera tiene un orden y una coordinación perfectas que no pueden ser el resultado de la casualidad. Hay un diseño inteligente en todo. Y no podrás negar que, detrás de tanta maravilla hay Algo o Alguien en quien se originan todas las cosas.

♞ Algunos dicen que todo salió de la nada.

♝ En ese caso la Nada es Algo; y Algo muy grande capaz de dar origen al universo y mantenerlo.

♞ Tiene lógica.

♝ Si ese Ente tiene un poder tan grande y te ha dado todo lo que necesitas para vivir, ¿no podría también tener interés en comunicarse contigo para brindarte un bien aún mayor? Podrías, de alguna manera, negar esa posibilidad?

♞ No la puedo negar. Pero me parece supersticiosa, fantasiosa…

♝ ¿Qué dirías si vieras que esa superstición es capaz de contar la historia de mundo antes de que ocurra con milenios de anticipación?

♞ ¿Te refieres a las profecías?

♝ Sí.

♞ Son puro cuento mi amigo. Son expresiones simbólicas acomodaticias que cada uno interpreta a su gusto.

♝ ¿En qué te basas para afirmar eso?

♞ ¡En lo que sucede a diario! ¿No has visto cuántos supuestos profetas anuncian que el fin del mundo llegará en tal o cual fecha y luego nada ocurre? ¿No dicen ellos que esas cosas están en la Biblia?

♝ Es cierto, y me da una gran pena que tales cosas sucedan. Pero vuelvo a lo dicho: lo falso no quita valor a lo verdadero. Puede existir también un interpretación verdadera de las profecías.

♞ ¿Cómo puedo saber cuál es la verdadera?

♝ Si esperas conocer la verdad oyendo los informativos, ya puedes esperar sentado.

♞ ¿Qué debería hacer entonces?

♝ Estudiar las profecías por ti mismo comparando los símbolos con la realidad.

♞ Me impresiona la claridad de tu explicación y la autoridad con que la presentas. Todo en tu mente parece estar en perfecto orden y sin conflictos. Para todo tienes una respuesta clara y al punto.

♝ Es el resultado de creer en la verdad.

♞ En verdad, nunca he leído la Biblia con seriedad, si acaso leí algún pasaje por allí sin poner mayor atención.

No debería opinar de lo que no sé.

Esa seguridad, esa autoridad, esa paz que tienes al hablar, tus maneras amables, me hacen pensar que algo debe haber allí que yo nunca he visto.

Voy a comenzar a leerla.